Quiero contarles que visité el Museo de los Niños, donde Colgate cuenta con un área dedicada a promover la higiene oral y la prevención desde la infancia. Realmente quedé impresionadísimo: el museo es una belleza y constituye un verdadero orgullo para Guatemala.
Incluso tiene un supermercado ficticio, donde los niños participan con gran emoción, aprenden jugando y viven la experiencia de realizar sus propias compras.
El año pasado, por esta misma época, visité en El Salvador la moderna biblioteca construida con la cooperación de China. Puedo decir con orgullo que nuestro Museo de los Niños no tiene nada que envidiarle. Es una obra extraordinaria, creada gracias al esfuerzo de una organización privada y comprometida con la educación de la niñez guatemalteca.

